Informe de Agencia NOVA
En Chascomús la mano viene complicada
Habiendo pasado poco más de 7 meses de desde que la intendente Liliana Elsa Denot (UCR) iniciara su segundo mandato, los conflictos y las críticas a su gestión se vienen multiplicando y hoy la incertidumbre es lo que prima entre los chascomunenses, que han empezado a recorrer su tiempo político día a día, ya que se les hace difícil vislumbrar qué puede llegar a pasar en los pagos del ex presidente Raúl Alfonsín, algo más allá de 24 horas para adelante.
Los trabajadores municipales tienen atomizada su representación, como que son cuatro los gremios que en el distrito tienen personería, y esto no hace más que endurecer el tenor de los reclamos, ya que, además del justificado enojo del personal por el retraso de sus salarios, compiten entre ellos tratando cada uno de tener mayor dureza en el reclamo que sus competidores gremiales.
El recientemente reconocido ATE MUNICIPAL, comandado por Alicia Barletta, una astilla del árbol radical chascomunense, es sin lugar a dudas el sector que con mayor virulencia plantea su queja, señalando que el Departamento Ejecutivo carece de autoridad moral para no aumentar los sueldos, cuando los funcionarios políticos, que conforman el staff municipal en un número mucho mayor al que existiera en el resto de las administraciones, perciben emolumentos realmente generosos, mucho más si se tiene en cuenta que son pocos los funcionarios –a juicio de ATE- que tiene la camiseta municipal puesta y que no pocos de ellos tienen alguna otra actividad además de la excelentemente remunerada, tarea municipal.
La delegada Barletta ha pedido gestos y renuncias, habiendo trascendido que al menos tres funcionarios –un secretario, un subsecretario y un director- ya habrían decidido su alejamiento, al menos de sus funciones jerárquicas.
La oposición
La oposición política, tan atomizada como la gremial –téngase en cuenta que en un Concejo Deliberante de 14 miembros conviven 6 bloques- por supuesto se ha sumado a la queja de los trabajadores municipales y ello no hace más que enrarecer una situación que ya de por si, sin ningún tipo de “ayuda” está lo suficientemente negra como para saber como avanzará la situación.
El bloque de concejales del radicalismo, partido de gobierno, es un sector minoritario en el Cuerpo, como que tiene tan solo cuatro de los catorce miembros y, encima, ellos responden a dos sectores diferentes. Rodolfo Pertussi, tal vez el edil con mayor formación técnica y política del Concejo, responde al diputado Juan Gobbi, del que se dice, estaría con un pie dentro y otro afuera del partido de Alem e Yrigoyen.
En tanto que los tres restantes, aunque con reservas el titular del cuerpo, Adolfo Aldabe, reportan a la Intendente Denot y al líder del Rapaca Ricardo Luis Alfonsín, quien por estos días ha retomado su actividad militante y periodística en el distrito, conduciendo un programa radial en una emisora nueva de la localidad y siendo responsable, sin micrófono abierto, al menos de otros dos programas más.
El peronismo
El peronismo que en conjunto tiene también cuatro concejales, está dividido en tres sectores: el Partido de la Victoria, monobloque de Marcelo Auzoberría, responsable de una durísima campaña mediática contra el Ejecutivo, el P.J. oficial, también con un único edil, María Travascio, que es titular, aunque sumamente cuestionada, del partido y el Frente de la Victoria que, comandado por Marcelo Muscarello acompañado por la docente Gladys Felicetti, responden en el orden nacional y provincial al Ministro del Interior, Florencio Randazzo, quedándose a mitad de camino de los reclamos, y acompañando, aunque sea críticamente, muchas de las decisiones del Ejecutivo Municipal.
En el caso del justicialismo, aunque con pocas probabilidades de éxito, todavía hay quienes sostienen que es posible pensar en la unidad en el 2.009, pero antes deberán dirimir en noviembre quien habrá de ser el dueño del partido, habiendo hasta el momento dos sectores con pretensiones de convertirse en titular de ese sello, hoy por hoy bastante devaluado: se trata, desde distintos rincones, de los hermanos Muscarello –Marcelo y Santiago-, el primero, en representación del kichnerismo y el segundo tratando de conseguir el apoyo del Movimiento Productivo que en el orden nacional lidera Eduardo Duhalde.
La CC
La Coalición Cívica en Chascomús, está totalmente conformada por radicales disidentes, con dos miembros en el concejo, estos también responden a conducciones diferentes. Analía Cler Renaud, es miembro de un grupo de características locales que, pese a ello, consiguió un escaño en la legislatura provincial Ana de Otazua, diputada, es la jefa del sector, con aspiraciones en el futuro de suceder a la Denot en la poltrona de la calle Sarmiento.
El lezamense Diego Laborde, por su parte, es miembro destacado del GEN y compañero de rumbo de Ricardo Vazquez y Adrián Redruello dentro de las huestes de Margarita Stolbizer, lo que presagia una convivencia no demasiado fácil con vistas al mañana.
Finalmente no puede dejar de mencionarse a la Unidad por Chascomús, un partido municipalista que logró para si en las dos últimas elecciones el segundo lugar en los comicios y que, ahora, si bien coinciden en mantener un cuestionamiento absoluto con cualquiera de las variantes radicales, pero muy especialmente con la intendente municipal, tienen sin embargo un dilema por delante: ¿seguirán siendo un grupo vecinalista sin anclaje alguno con los partidos nacionales –como lo desearían los cuatro concejales que conforman el bloque- o el peronismo de la mano de Domingo Francese – que en el orden seccional responde a Luis Ilarregui-, les torcerá el brazo convirtiéndolos en un apéndice más del kichnerismo?
Vemos entonces que queda mucha tela para cortar en la tierra de Pedro Nicolás Escribano. Se verá cual es la capacidad de la intendente para gambetearle a los conflictos y si puede, en un marco de tan importante atomización como el descrito, asociarse a alguno de ellos para escapar al vendaval.
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Filed under: Chascomús, REGION
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