11-09-2008 | 11:03
“Forza hacía negocios con IOMA y PAMI”
Sebastián Forza se llevó a la tumba, con su trágico final, una historia de intrigas, secretos y complicidades que podrían haber desnudado un intrincado circuito vinculado con la industria ilegal de medicamentos con mentores en la mismísima cúspide del poder.
Forza es una de las tres víctimas fatales del crimen de General Rodríguez; ese hecho policial que mutó a político en un santiamén y que puso sobre la mesa de discusión la presencia del narcotráfico organizado en Argentina.
Christian Sanz, autor de Maten al hijo
del presidente (sobre la tragedia de Carlos Menem junior) y La larga sombra de Yabrán, entre otras piezas del periodismo de investigación, se reunió con Forza en mayo de este año, en una confitería porteña, convocado por un funcionario del ministerio de Salud. Forza, según contó más tarde Sanz, quería hacer pública la mafia de los medicamentos.
El profesional free lance, director del diario digital Tribuna de Periodistas, grabó toda la conversación con Forza, durante la cual éste abundó sobre detalles del circuito de medicamentos y las complicidades en diversas esferas. La cinta está en poder de la Justicia y del ministro de Seguridad provincial, Carlos Stornelli.
Entrevistado en exclusiva por La Tecla, Sanz cuenta todo lo que dijo Forza, entre otras cosas, sus relaciones con el IOMA y el PAMI.
-¿Cuándo y cómo se dio el encuentro con Forza?
-Fue en mayo de 2008, a través de un funcionario del ministerio de Salud (de
la Nación). Grabamos una entrevista y él me contó ciertos ilícitos. Estaba vinculado a una mafia que hacía negocios ilícitos con medicamentos a través del PAMI e IOMA, y otras clínicas. Pero, básicamente, todo con esas obras sociales.
-¿Dónde fue la reunión?
-En una confitería de Paraná y Viamonte, en la ciudad de Buenos Aires.
-¿Estaba Ariel Vilán, la última víctima fatal de este caso?
-No. Estaban Forza, el funcionario del ministerio de Salud con su chofer y un
ex empleado de Forza. Ahí me contó los grandes negocios que se hacían con PAMI e IOMA.
-¿Con esta última gestión del IOMA o antes también?
-Según Forza, en los últimos diez años. El me contó cómo cambiaban de firma los laboratorios para confundir más.
-De hecho, hay dos Unifarma.
-Exactamente. Para mí están vinculados. Uno es proveedor de IOMA y el otro es importador de efedrina. Este último era de Vilán.
-¿Forza te brindó detalles sobre cómo se realizaban esos grandes negocios?
-Sí, de diversa manera. El más fácil era a través de sobreprecios. Después, medicamentos adulterados, que los vendían en un mercado paralelo, pero igual los introducían en las obras sociales. Y en tercer lugar, se inventaban recetas para pacientes, que no existían, de PAMI y de IOMA, a través de las cuales se pedían medicamentos muy caros, como factores hemofílicos u oncológicos.
-¿Se volvía a vender al mercado?
-El potencial de ellos era saber cómo meter ese medicamento de nuevo en el mercado, en las droguerías, sin que nadie tuviera ninguna sospecha.
-¿Te dio nombres?
-Sí. Yo los aporté a la Justicia. El único que puedo mencionar es el de Héctor Capaccioli, el superintendente de Servicios de Salud. Forza dijo que todo pasaba a través de él, al menos, en el PAMI. En la Provincia me aseguró que eran otros funcionarios.
-¿Te los mencionó?
-No.
-¿Fue una charla corta?
-De 40 minutos.
-¿Te dio el nombre de Romano?
-Ahí empezó la charla. Me dijo que hasta noviembre de 2007 era socio de Rubén Romano. Yo lo conocía, era el que había denunciado Graciela Ocaña en 2005. Me contó que tenían una droguería fantasma, llamada Prefarm, a través de la cual realizaban todos estos negocios. El me dijo que tenía una serie de droguerías que hacían todos negocios truchos, inventados, muchos con medicamentos adulterados que se realizaban a través de estas obras sociales.
-En la grabación se escucha algo así como Novoseven.
-Sí, NovoSeven. Es un factor hemofílico, de los más conocidos y más caros, que lo fabrica NovoNordisk. El me dijo que éste era uno de los medicamentos que adulteraban. Y que, a su vez, era el que más re-cetaban en el PAMI y el IOMA.
-¿Lo adulteraban ellos o en connivencia con el laboratorio?
-Según él, con el laboratorio. En ese punto, se me hizo poco creíble el testimonio. No me cierra, porque los medicamentos de por sí ya son un gran negocio. Los laboratorios no necesitan rellenar un oncológico para obtener ganancias.
-¿Cómo conocías a Forza?
-Me llamó una vez este funcionario, que es una fuente de información natural mía. Un día me comentó que tenía a una persona que era un arrepentido de la mafia farmacéutica. Me lo presentó así. Me pareció muy interesante y lo entrevisté.
-¿El te nombró a Stornelli?
-En realidad, yo se lo nombré. Y él me lo ratificó. Estábamos hablando de la causa de Romano y de la investigación
en 2005. Le comenté que la causa la había tenido Stornelli. Y él quería hacer un nexo.
-¿Lo vinculó con otra situación?
-Al contrario, lo mencionó como alguien que investigó estos temas.
-¿Hasta dónde puede salpicar la causa?
-Hasta funcionarios de la primera línea del Ejecutivo nacional.
-¿Sufriste amenazas?
-Alguna suelta, y cartas documento. Hace unos días comencé a sugerir si no había que investigar a la Policía bonae-rense. ¿Por qué? Por cómo conocían el lugar los delincuentes. Para un hecho de esta naturaleza, tuvo que haber zona liberada. Esto no lo pueden hacer mexicanos. De última, pueden ser mexicanos y policías bonaerenses.
-Esto ya se está investigando.
-Para que estos chicos estén desaparecidos cinco días, que no se sepa su paradero; para llevarlos a un lugar inhóspito como los llevaron… es inevitable que sea gente de acá. Presupongo que es gente de la Policía bonaerense. Es muy probable que se haya intentado dar una imagen de narcos, ejecutándolos con calibre 40 y atándolos a la modalidad mexicana.
-En este razonamiento, Stornelli tiene algún grado de responsabilidad.
-Creo que Stornelli está muy limitado. Es un funcionario al que le queda grande el cargo. Y si no muestra efectividad ya en esta investigación, se va a tener que ir. Es un tema muy fuerte.



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