Scioli vs. Kirchner : ¡Al ‘banquito’! Se acaban los esplendorosos días del sillón
¿Se acaban los días de Daniel Scioli en la gobernación bonaerense? Lejos de la comodidad, el sillón que hoy ocupa podría quedar bajo las nalgas de Alberto Balestrini. ¿Acaso alguna vez creyó Scioli que este personaje sería su real contrincante? Pues, ahora que la furia de la Rosada se descarga contra el mandatario, apenas podría imaginar sentarse en su banca de diputado.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Muchas versiones se publicaron este fin de semana, sobre la tensa situación que se vive en la gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Pero a medida que pasan las horas, los rumores sobre su personaje principal crecen con una intensidad que sorprende.
Hoy los diarios y sitios de la provincia ampliaron sus consultas sobre una probabilidad cada vez más cercana:
> El diario plantense ‘Hoy’ publicó la nota "¿Scioli deja la Provincia y asume su banca?":
Un rumor cada vez más fuerte se instaló en la Casa Rosada. Fuentes informaron que los K pretenden que el Gobernador deje la administración de la Provincia para asumir como diputado nacional. ¿Cuál es el verdadero motivo? Hay una sobredosis de tensión.
Desde el Gobierno aseguran que la relación entre Nestor Kirchner y el actual Gobernador "está desgastada", a raíz de "cierta reticencia del matrimonio presidencial" a auxiliar a Buenos Aires en momentos en que la situación fiscal bonaerense se deteriora ostensiblemente.
Incluso, entre la Nación y la Provincia empezó a dominar una "sensación de desconfianza" mutua, frente a trascendidos como el que indica que los Kirchner alentarían el reemplazo de Scioli por el vicegobernador Alberto Balestrini, sobre la base de que el mandatario podría asumir como diputado nacional.
# La agencia ‘La Provincia’, bajo el título "¿Scioli deja su sillón en Gobernación por una banca en el Congreso?", sostuvo que:
"La versión que plantea la posibilidad de que Daniel Scioli cambie su sillón en Gobernación por una banca en el Parlamento comenzó a circular con fuerza en algunos ambientes del oficialismo y a su vez fue puesta de manifiesto por el matutino ‘La Nación’.
Sin embargo, lo único concreto son los hechos acaecidos. En efecto, es menester recordar que, en la primera semana luego de las elecciones legislativas, fue el propio gobernador quién declaró públicamente que el 10 de diciembre próximo no iba a asumir la banca ganada en esos comicios pues su intención era completar su mandato hasta diciembre de 2011.
No obstante, vale resaltar que Scioli no podría desistir abierta y expresamente hasta el momento en que sea convocado para asumir una banca que por estas horas se encuentra en litigio."
> En ‘Infocielo’, se publicaron declaraciones de Stolbizer descartando la posibilidad:
"La diputada electa por el Acuerdo Cívico y Social, Margarita Stolbizer, señaló que en el entorno de su fuerza creen que el gobernador Daniel Scioli no asumirá su banca en diputados el próximo 10 de diciembre.
Stolbizer, en declaraciones radiales, manifestó que Scioli “fue puesto en ese lugar de manera caprichosa”, agregando que a esta altura descartan la posibilidad de que asuma como diputado nacional.
La candidatura testimonial del gobernador y otros funcionarios del gobierno nacional fue criticada duramente por la oposición en el marco de las elecciones del 28 de junio."
# El matutino porteño de circulación nacional, ‘La Nación’, insistió hoy con la posibilidad de que el gobernador asuma su banca (por ‘presión’, no por voluntad):
"El gobernador de Buenos Aires, que fue elegido diputado nacional el 28 de junio pasado, comienza a sentir en estas horas una presión extra proveniente de la Quinta de Olivos. A las peripecias a las que deberá apelar para poder cerrar el año fiscal, pagar los sueldos y seducir a los proveedores para que no le corten la entrega, le sumó en las últimas horas un elemento adicional: una operación para que deje la provincia y asuma la banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Una hipótesis de la que reniegan alrededor del gobernador.
El distanciamiento de Scioli con Kirchner comienza a ser inocultable. El gobernador acompaña a la Casa Rosada no tanto por convicción sino por conveniencia. Necesita cerrar el año y garantizar la gobernabilidad en la provincia más poblada, donde las desigualdades sociales son marcadas y la pobreza aumenta. Pero los recursos los debe negociar en Balcarce 50, como ocurrió la semana pasada, cuando se destrabaron más de 200 millones que lo desahogó. Al menos por unos días."
Los que siguen son algunos recortes del domingo que ‘Urgente24′ realizó ayer, pero que vale la pena releer para comprender todo el agua que lleva el río…:
> Eduardo van der Kooy dijo en ‘Clarín’ que:
"(…) Daniel Scioli pareciera ser ahora la víctima principal del ajuste de cuentas que estaría llevando adelante el ex presidente. El gobernador de Buenos Aires atraviesa el ciclo más delicado de su carrera: perdió las elecciones de junio arrastrado por la impopularidad de Kirchner y debe hacerse cargo de la administración de un distrito cuyas arcas están exhaustas.
Repasemos. El gobernador necesita el giro de $ 250 millones que le haga la Nación para afrontar el pago de sueldos del mes que empieza. Los municipios han recibido hasta ahora sólo el 40% de lo que les corresponde mensualmente por coparticipación. Hay intendentes que están ahogados y también molestos con el gobernador. Guardan silencio para no prestarse al juego que estaría maquinando Kirchner.
¿Cuál sería ese juego? Que Scioli deje en diciembre la Gobernación y asuma la banca en diputados para la cual fue electo con su candidatura testimonial. El ex presidente supone que el peronismo deberá remontar una cuesta empinada en Buenos Aires para afrontar con algunas posibilidades las elecciones del 2011. Estaría creyendo otro par de cosas:
> que Francisco De Narváez, su vencedor, habría permeado en la geografía bonaerense más de lo que indicó el exiguo triunfo de junio;
> que el hombre para rehacer la gestión provincial y algún tramado con los intendentes podría ser Alberto Balestrini, el vicegobernador. Balestrini pertenece a La Matanza, el municipio más populoso del conurbano.
La relación de Kirchner con Scioli viene en una pendiente desde la derrota. Le dejó el día después una conducción del PJ que está enervada. Se terminó de convencer, oyendo a sus satélites y también a encuestadores, que las razones de aquel domingo aciago fueron los errores del gobernador. La inseguridad y la deficiente política social, suele apuntar.
Nadie sabe, a ciencia cierta, cuánto hay de convicción y cuánto de simulacro en esas creencias del ex presidente. Pero algunas de sus palabras impresionan por el tono y los gestos. En su visita a Tres de Febrero, la semana pasada, no habló de Scioli pero repitió que la gente lo había votado en junio para apurar la profundización del modelo. No dijo, en cambio, por qué motivo el 69% de los ciudadanos que votaron no lo hicieron ni por él ni por la Presidenta.
Podrían estar sucediendo dos cosas, ambas de riesgo para la normalidad democrática.
> O los Kirchner han repetido una equivocada interpretación de los resultados electorales, como sucedió en pleno auge, en el 2005 y el 2007,
> o estarían aflorando, a lo mejor, destellos de algún comportamiento ezquizofrénico.
Kirchner le habría empezado a sugerir a Scioli, a través de emisarios, la posibilidad de su desplazamiento a Diputados en diciembre. El gobernador estuvo incómodo en el acto en Tres de Febrero y bastante parco en la cena posterior. Hace rato que no se siente a gusto con el matrimonio presidencial. Durante la campaña suplicaba no tener que asistir a las ceremonias que solía encabezar Cristina.
(…) Scioli está dispuesto a continuar como gobernador. A desatender por ahora las preferencias del ex presidente. Ese fue el compromiso público que asumió un día después de haber perdido. Pero sabe también que se estará deslizando sobre un voladizo. Cada mes necesitará de la ayuda del Gobierno para el pago de salarios. También, de la colaboración de los intendentes para contener el deterioro social que desde hace muchos meses viene provocando la crisis económica. Son las herramientas de que dispone Kirchner para la presión -¿extorsión?-, para hacerle variar de parecer. (…)"
> Marisa Álvarez en el diario platense ‘El Día’:
"A dos meses de las elecciones, el entramado de armonía y espíritu de consenso que el gobierno de Daniel Scioli intentó construir en estas ocho semanas con la oposición política y con todos los sectores sociales y productivos -con el campo en particular-, quedó gravemente herido.
Se quebró así, en un instante, el vínculo que trabajosamente había construido Scioli con la dirigencia ruralista bonaerense.
Un nuevo choque entre el gobierno nacional y el campo tuvo esta vez como centro de la disputa a los productores rurales de 37 distritos bonaerenses, y la toma de posiciones de la dirigencia institucional y política de la Provincia no sólo resultó, así, inevitable sino que quedó en el primer plano de la conflagración.
El veto presidencial al artículo de una ley que el oficialismo sancionó "por error" y que suspendía las retenciones a los productores de la región bonaerense afectada por la peor sequía de los últimos 40 años, fue el bidón de nafta que faltaba para reavivar un fuego que nunca se había apagado.
La guerra es la misma desde marzo del 2008: entre el campo y la administración nacional kirchnerista. Pero esta vez el gobernador Scioli, que hace apenas un par de semanas había sellado su reconciliación con el campo haciéndose cargo de sus reclamos más acuciantes y llevándoselos a la Presidenta (más allá de que Cristina haya rechazado la "mediación"), tuvo esta vez menos margen que nunca para esquivar el fuego cruzado. Y cuando tuvo que definirse, optó por respaldar el veto del beneficio.
Se quebró así, en un instante, el vínculo que trabajosamente había construido Scioli con la dirigencia ruralista bonaerense pero que trascendía ampliamente a ese grupo de hombres, en la medida que el conflicto con el campo fue el trasfondo de la durísima derrota electoral que la lista que encabezó Néstor Kirchner e integró el Gobernador sufrió a lo largo y ancho del extendido interior provincial y aún -y especialmente- en sus grandes ciudades.
Pero el veto derivó, además, en una unión de la oposición política provincial pocas veces vista. Radicales, cobistas, denarvaístas, felipistas, margaritos, macristas y lilitos unificaron postura y voz en la Legislatura. Y no lo hicieron sólo para rechazar la decisión de Cristina Kirchner sino también -y fundamentalmente- para exigirle al gobernador Scioli que "defienda al campo bonaerense" primero, y para cuestionarlo después, porque "no lo hizo".
De Narváez y Scioli -vía su jefe de Gabinete- se cruzaron con críticas que no habían alcanzado ni la mitad de este voltaje durante la campaña electoral. Y el vínculo post-comicios que el Gobernador generó con el andamiaje político opositor quedó lesionado.
El tiempo dirá si este cruce queda reducido a un choque aislado. Por ahora -a 14 semanas del recambio que dejará a Scioli sin la mayoría que el oficialismo ostenta ahora en la Legislatura- aparece como un duro golpe a un proceso de diálogo que había mostrado consenso sobre algunas problemáticas capitales de la Provincia, empezando por el déficit estructural del Estado bonaerense y la inequidad que sufre en el reparto federal de recursos.
De ese "problema", justamente, se registró también esta semana una agudización, cuando la administración Scioli quedó al borde mismo de no poder pagar en término los sueldos de este mes a los 600 mil empleados públicos.
Finalmente, los técnicos diseñaron una "reprogramación" financiera que permitirá pagar a tiempo los salarios. Pero del susto quedaron algunas advertencias. Por ejemplo, que el bache de $ 2.500 millones admitido por el gobierno provincial para "cerrar" el año ya empieza a sentirse en el temprano despunte de la primavera. Y también que la Casa Rosada no parece dispuesta a responder automáticamente a las angustias bonaerenses.
Recién el miércoles, cuando la preocupación por el pago de sueldos ya había copado todos los despachos de la Gobernación y el temor se había hecho público, desde el ministerio de Boudou levantaron el teléfono para avisar que $ 240 millones que la Nación debía girar este mes al Tesoro provincial llegarían a destino el viernes 28, a 48 horas hábiles del operativo de pago salarial. (…)".
> Juan Pablo Morales en el diario ‘La Nación’:
"Daniel Scioli se encerró el fin de semana a hacer cuentas para intentar salvarse del derrumbe. Apuró el estudio de impuestos nuevos, pidió recortar gastos, garabateó recetas caseras para llegar a fin de año. Los números no cierran.
"Necesitamos más apoyo", se aflige entre sus íntimos. Esta semana estuvo a horas de desdoblar el pago de sueldos. El Gobierno mantenía trabada una asistencia de $ 244 millones y él se hundía en lamentos. El depósito apareció a un paso del precipicio.
En despachos bonaerenses suspiraron con una queja común: "No era una suma extraordinaria. El Gobierno puso $ 400 millones sólo para el fútbol. ¿Por qué nosotros tenemos que sufrir tanto?".
La respuesta a tanto "sufrimiento" ya circula con nombre y apellido. Peronistas bonaerenses, legisladores e intendentes del conurbano ofrecen la misma explicación: Néstor Kirchner y su renovado interés por "controlar" la provincia. Una obsesión que agiganta el drama económico provincial. Y que complica el futuro político del gobernador.
Lo saben los que frecuentan al ex presidente en Olivos, donde desgrana teorías sobre las razones de la derrota electoral del 28 de junio. Analítico, se detiene en "las secuelas de la economía internacional", el "avance de la inseguridad" y "la gestión de Daniel, que es mala". La noticia llegó a oídos del gobernador hace una semana, justo cuando empezó a reclamar asistencia financiera.
Los que mejor conocen la lógica kirchnerista interpretaron el mensaje: "A Néstor lo obsesiona tener el dominio". Una máxima que incluye a Scioli.
En Olivos no comulgan con sus reuniones con Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna. Tampoco con sus intentos de "abroquelarse" con los intendentes en la provincia. Desconfían de su acercamiento con la Iglesia. Y mucho menos aceptan sus coqueteos con los enemigos dilectos del matrimonio presidencial: el campo y los medios.
El patagónico hizo muecas de desprecio cuando el gobernador insinuó que iba a respaldar reclamos del sector agropecuario. La Presidenta ninguneó sus pedidos cuando lo recibió en la Casa Rosada. El ex presidente después se infló de ira cuando se enteró de que el gobernador y sus allegados mantenían reuniones reservadas con empresarios periodísticos, incluidos los del grupo Clarín. (…)".
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